El viernes a primera hora de la mañana salimos de Zaragoza para alquilar el material de ferrata en Huesca y desde allí sin perder tiempo nos vamos a la espectacular sierra de Guara, donde habíamos fijado nuestros ojos para hacer la primera ferrata del día: la Ferrata del Palomo.
Se trata una de esas ferratas llamadas clásicas, por ser de las primeras. Según se puede ver en carteles informativos se trata de una canal abierta por los años 50 por los escaladores del grupo Peña Guara.
Estéticamente es una ferrata muy interesante, pues se trata de un barranco muy vertical por donde trepas de clavija en clavija. En todas las pozas se pueden ver tritones, por lo que hay que tener mucho cuidado de pisar en el suelo.
Técnicamente y físicamente es una ferrata muy completa con pasos complicados porque en algunos pasos faltan clavijas y otras están un poco torcidas. El hecho de que sean clavijas y no grapas complica la ferrata y a la vez la hace más entretenida.
El inicio de la ferrata inicialmente no estaba equipada con línea de vida, pero en la actualidad si. La linea de vida está espectacularmente puesta y cada menos de 4 metros hay que volverse a anclar.
La ferrata está catalogada con nivel 4 que con lluvia aumenta a 5....nosotros salvamos la lluvia de milagro
Para llegar a la ferrata hay que coger la carretera de Loporzano y continua hasta casi la presa de Vadiello...no tiene pérdida pues hay un aparacamiento a mano izquierda con un cartel explicativo de la ferrata.
Describamos la ferrata con fotos:
Se inicia por un muro que nos lleva al barranco
Una vez en el barranco empieza el agua y las trepadas verticales
Hasta salir a un hoya rodeada de montañas de película